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Medidas de bioseguridad para los empleados

El pasado 24 de abril se publicó la resolución 666 en la cual se adoptó el protocolo general de bioseguridad para su implementación en los diferentes sectores que fuesen a retomar sus actividades en el marco de la reactivación económica durante la pandemia del COVID-19. La implementación de estas medidas, además de ser de estricto cumplimiento, tienen el objetivo de mitigar, controlar y reducir la transmisión del SARS-CoV-2 durante el cumplimiento de las actividades anteriormente mencionadas.

Los mecanismos principales de transmisión del COVID-19 se basan en el contagio a través de gotas y aerosoles, y el contagio indirecto a través del contacto con superficies inanimadas que pudiesen contener partículas virales. Es por esto por lo que las medidas principales se centran en 3 esferas:

• Limpieza y desinfección frecuente de superficies.

• Uso adecuado de elementos de protección.

• Procurar desarrollar las actividades en espacios abiertos y ventilados naturalmente.

A continuación, se realiza una adaptación de las principales medidas a implementar en los diferentes establecimientos para una reactivación económica segura.

  • Se asegurará por parte de la gerencia el abastecimiento de jabón líquido y gel antibacterial para desinfección de manos, toallas desechables para secado de manos, Alkazyme® para limpieza de baños, AlkaDDS® para pisos, Surfalkan SH® para limpieza de escritorios y Septalkan® para la limpieza de equipos de cómputo y tecnológicos.
  • Se extremaron las precauciones de limpieza en la empresa especialmente en las zonas de alto flujo de personal, como baños, áreas de descanso, pasillos, recepción, almacén, oficina, áreas comunes y entrada, etc. Así mismo, se incrementarán las rutinas diarias de desinfección en los espacios de trabajo y empresa en general con Alkazyme® hidrosoluble y AlkaDDS® , con una frecuencia de por lo menos 2 veces  al día, dejando evidencia en los formatos diarios para desinfección.
  • El personal que realizará la limpieza, deberá utilizar los guantes de protección que usa habitualmente, así como tapabocas y monogafas o caretas que son elementos que garantizan su bioseguridad, los elementos usados serán desinfectados con Alkazyme® por aspersión y si son desechables, deben descartarlos al final de la jornada laboral en la caneca o bolsa rotulada para la disposición de este tipo de residuos, conjuntamente se deberá capacitar al personal sobre la realización adecuada de limpieza y la disposición final de los residuos contaminados.
  • Serán desinfectadas con amonio cuaternario de quinta generación 2 veces por día las superficies de mayor contacto como mesas o escritorios, perillas de puertas, equipos de cómputo, celulares, impresoras, sillas, piso y archivadores, recepción etc. con los productos Septalkan® y Surfalkan SH®.
  • Se dispondrán bolsas marcadas y posteriormente selladas para poner en rutas de recolección según el tipo de residuos.
  • Antes de terminar la jornada, se realizará limpieza y desinfección de todas las áreas de la empresa según protocolo del Ministerio de Salud y Protección Social.
  • La gerencia y el área de SST garantizarán el uso por parte de los empleados de elementos de protección personal definidos por la empresa que utilizarán los colaboradores.
  • Los elementos de protección personal como tapabocas, si son de tela reutilizables serán desinfectados diariamente en una solución que contenga agua tibia con Alkazyme®, se dejan sumergidos como mínimo 15 minutos y posteriormente se enjuagan con abundante agua y se deja secar al ambiente, si son desechables deben ser botados en una bolsa sellada para tal fin y ponerlo a disposición final en el carro recolector de basura al igual que los guantes de uso diario.
  • Los trabajadores deben desinfectar su ropa de trabajo cuando ingresan a la empresa al igual que el calzado con Alkazyme®, si la persona encargada de servicios generales ingresa a realizar desinfección de áreas, debe cambiar su ropa de diario por el uniforme de trabajo, al finalizar la jornada antes de irse debe cambiar su dotación, guardarla en una bolsa de plástico y salir con la misma ropa con la que llegó en la mañana.
  • Adicionalmente frente al tema de EPP se hará claridad en la obligatoriedad de su uso adecuado y mantenimiento por lo que cada empleado con su firma en el formato de entrega de EPP se compromete a cumplir con las normas impartidas por la empresa frente al uso de estos, de lo contrario será sancionado de acuerdo con el reglamento interno de trabajo.
  • Se tendrá disponibilidad permanente de jabón, toallas desechables y canecas de pedal con bolsas de un único uso y es para disposición final de residuos.
  • La limpieza y desinfección de los baños se realizará al ingreso de los empleados y como mínimo dos veces al día, por el personal encargado de limpieza y desinfección.

Resolución 666

La Resolución 666 del 24 de abril de 2020 es un documento emitido por el Ministerio de Salud y Protección Social, mediante el cual adopta el protocolo general de bioseguridad con el fin de contener, mitigar y detener la transmisión del COVID-19, su ámbito de aplicación son todos los colaboradores del sector público y privado, independiente del tipo de relación laboral, que requieran desarrollar sus actividades durante la contingencia sanitaria.

Los entes regulatorios encargados de vigilar el cumplimiento de estos protocolos son las respectivas secretarías municipales o distritales.

El objetivo principal de este documento se basa en la implementación de medidas preventivas necesarias para la contención del virus, involucrando a todo el personal desde sus ámbitos laborales y personales, con el fin de disminuir el riesgo de transmisión del virus durante el desarrollo de todas las actividades.

Estructuralmente el protocolo se centra en los siguientes ítems:

  • Medidas de bioseguridad para los trabajadores.
  • Prevención y manejo de situaciones de riesgo de contagio.
  • Monitoreo de síntomas entre los trabajadores.
  • Plan de acción en caso de presentar situaciones de contagio.
  • Plan de comunicaciones.

Glutaraldehído usos

El glutaraldehído es un desinfectante de alto nivel a base de aldehído de uso común en el área de limpieza y desinfección debido a sus múltiples bondades, dentro de ellas destacan su amplio espectro microbiológico, fácil utilización cuando se combinan con tensoactivos a base de amonio cuaternario y su versatilidad. A continuación, se describen algunos usos comunes de los productos a base de glutaraldehído.

Uso en centrales de esterilización

Las centrales de esterilización son centros clave de reprocesamiento que deben cumplir con altos estándares de calidad dada la criticidad de los equipos que allí son procesados. Para el instrumental termorresistente (como el instrumental quirúrgico u hojas de laringoscopio) se debe garantizar un proceso de pre-limpieza con un detergente enzimático que permita el adecuado desprendimiento de la materia orgánica (Alkazyme) y posteriormente una inmersión en un desinfectante de alto nivel (producto a base de glutaraldehído Alkacide), de esta manera se garantizan los mejores estándares de calidad en el ciclo de reprocesamiento previo al ingreso de autoclaves.

Por otra parte, en centrales de esterilización existe otro tipo de equipos que son termolábiles, es decir, no pueden ser sometidos a un proceso de autoclave, el mejor ejemplo de este grupo son los endoscopios (broncoscopios, colonoscopios, cistoscopios); estos equipos además constituyen un punto crítico en centrales de procesamiento, dado que entran en cavidades sucias, es decir, entran en contacto con la microbiota ya sea intestinal, bronquial o uretral, por lo que tienen contacto directo con miles de microorganismos, muchos de ellos resistentes, todo esto aunado al hecho de poseer canales y vías que son difícil acceso y propician la formación de biofilm. Al no poder ser esterilizados existe evidencia actual que expone el beneficio de los detergentes enzimáticos a pH alcalino en la remoción del biofilm y en el desprendimiento de todos los microorganismos que podrían quedar remanentes en canales de difícil acceso. Posterior al proceso de pre- limpieza es requerido un proceso de desinfección de alto nivel como los productos a base de glutaraldehído, es ideal que estos desinfectantes sean estables, que no generen gases tóxicos y que no requieran verificación.

Finalmente, el glutaraldehído es utilizado para todo tipo de tareas de desinfección de equipos que constituyen alto riesgo biológico como equipos de patología, equipos de laboratorio que manipulen microorganismo de alto riesgo como M. tuberculosis, entre otros.

Limpieza y desinfección de superficies

La contaminación y colonización de superficies hospitalarias ha sido estudiada extensamente, demostrando su papel en el desarrollo de las Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS). Muchas de estas infecciones son además causadas por patógenos que poseen múltiples mecanismos de resistencia que, en consecuencia, aumentan los costos derivados a la atención en salud, el consumo de antibióticos, las tasas de mortalidad y los desenlaces adversos.

El ambiente hospitalario comprende todos aquellos elementos inanimados que se encuentran en el entorno, múltiples estudios han demostrado que los microorganismos pueden sobrevivir largos períodos de tiempo en superficies inanimadas, contribuyendo a la transmisión cruzada a través del personal de salud.

Dentro de las medidas que han impactado en este fenómeno, destacan las políticas de control de infecciones, las cuales incluyen el lavado de manos y las adecuadas prácticas de limpieza y desinfección de superficies y equipos médicos.

Estos procesos de limpieza y desinfección se clasifican entre rutinarios y
terminales.

Limpieza y desinfección rutinaria: La limpieza de rutina de las áreas de hospitalización ocurre mientras el paciente es admitido, se enfoca en las zonas que rodean al paciente y tiene como objetivo eliminar la materia orgánica y minimizar la contaminación microbiana para proporcionar un entorno visualmente limpio.

Nota: esto ocurre cuando la sala está ocupada y se deben establecer sistemas para garantizar que el personal de limpieza tenga acceso razonable para realizar la limpieza de rutina. Entre las prácticas fundamentales de este grupo se encuentra la limpieza y desinfección de superficies de alto contacto, las cuales se caracterizan por tener una alta carga microbiana, y por ende propician la transmisión cruzada de gérmenes.

Limpieza y desinfección terminal: ocurre después de que el paciente es dado de alta o es transferido, incluye la zona del paciente y todas las superficies que lo rodean y tiene como objetivo eliminar el material orgánico y reducir y eliminar significativamente la contaminación microbiana para garantizar que no haya transferencia de microorganismos al siguiente paciente. En este tipo de limpieza y desinfección destaca la necesidad de utilizar una combinación de productos que garanticen un mayor espectro microbiológico y una mayor eficacia biocida.

Una de las situaciones que pone en jaque a las instituciones son las situaciones de brote, en estas circunstancias, se requieren estrategias multidisciplinarias que permitan una adecuada contención del mismo, uno de los pilares claves en este programa de contención es la limpieza y desinfección avanzada, es aquí donde el uso del glutaraldehído ha sido considerado para su uso en superficies, no obstante, su uso es controversial, debido a que los glutaraldehídos habitualmente encontrados en el mercado tienen un alto potencial irritativo tras su evaporación, por lo cual su uso es desaconsejado, otro de los elementos que explican la controversia de su uso es que las formulaciones comunes sólo son eficaces microbiológicamente cuando se encuentran a concentraciones del 2%, cuando la recomendación general para su uso es que no supere el 1% de concentración, en este caso hay que tener en cuenta que el glutaraldehído aplicado acabará evaporándose, viéndose ello favorecido por su aplicación extendida a grandes superficies.

ALKACIDE es un desinfectante de alto nivel, contiene una formulación a base glutaraldehído con amonios cuaternarios de quinta generación, posee actividad virucida, bactericida, micobactericida. cubrimiento contra algunas esporas y reducción en la carga de priones con una concentración de sólo el 0,17%, es por esto por lo que su uso es completamente seguro para su aplicación en superficies, ya que su concentración es muy inferior al límite de exposición recomendado por el Consejo Americano de Higienistas Industriales Gubernamentales (ACGIH). No obstante, el uso de estas sustancias es recomendado sólo en situaciones especiales, como brotes institucionales por cepas resistentes KPC, o brotes de Cándida auris. Así mismo, el uso de este producto podría ser utilizado en la desinfección terminal requerida en centros de control biológico o laboratorios de bioseguridad nivel 3 o superior.

Glutaraldehído desinfección de alto nivel

Los principios de limpieza y desinfección son conocidos por el hombre desde hace muchos años. Algunos textos toman como punto de partida el año 1847 donde Phillip Semmelweis observó que la tasa de mortalidad por fiebre puerperal era notablemente menor en el pabellón atendido por parteras que aquella que el pabellón obstétrico atendido por médicos, la razón tras este fenómeno era que los médicos en esta época realizaban autopsias y disecciones con fines académicos e investigativos, y posterior a esta manipulación de cadáveres atendían partos en su pabellón respectivo, todo esto ocurría en una época donde no se conocía la teoría de los gérmenes invisibles, por lo que no era lógico tomar medidas de higiene o lavado de manos. Sin embargo, ante estas observaciones Phillip Semmelweis propuso el lavado de manos con una solución de hipoclorito cálcico previo a la atención de partos, conducta que impactó en la mortalidad de los partos por Semmelweis, pero que no fue bien recibida por sus colegas. Semmelweis nunca logró explicar por el método científico la razón del éxito del lavado de manos.

Posterior a la muerte de Semmelweis Louis Pasteur tomó sus anotaciones y pudo describir y demostrar la teoría de los gérmenes, y finalmente a finales del siglo XIX Joseph Lister implementó los métodos de asepsia y antisepsia en cirugía con ácido fénico. Por su parte, Florence Nightingale, implementó por primera vez medidas como la separación de los pacientes heridos e infectados de los demás y el cuidado con las ropas y los artículos de uso directo en los pacientes durante la Guerra de Crimea, en 1862. Todos estos sentaron los precedentes a los procesos de asepsia y antisepsia tanto de manos como del instrumental, que posteriormente darían lugar a los principios de esterilización.

Las centrales de esterilización juegan un papel fundamental en la prevención de infecciones hospitalarios, ya que son el centro principal de reprocesamiento institucional y deben garantizar la prevención de infecciones cruzadas en dispositivos invasivos.

Dentro de las centrales de esterilización una amplia gama de equipos tecnológicos y de productos químicos son usados a diario, uno de los agentes de limpieza indispensables en este ámbito son los desinfectantes de alto nivel, grupo en el cual destacan la familia de los aldehídos, son agentes químicos que tienen un amplio espectro microbiano, con cubrimiento de micobacterias y algunas esporas.

Las formulaciones a base de glutaraldehído están indicadas en la desinfección de una gran variedad de instrumentos termosensibles, como broncoscopios y equipos de diálisis, artículos o materiales de metal como espéculos, los instrumentos otorrinológicos y odontológicos y las láminas de laringoscopios. También son de utilidad en otros usos como endurecedor en el desarrollo de rayos X y como fijador de tejidos en laboratorios de histología y patología.

Dentro del ciclo de reprocesamiento en las centrales de esterilización, posterior al uso de los instrumentos es fundamental que haya un proceso de limpieza y desinfección previa; en la normatividad vigente se encuentra que este proceso de limpieza o prelavado debe realizarse con un detergente enzimático debido a su capacidad de generar desprendimiento de la materia orgánica y la carga microbiológica. Posteriormente es ideal que sea llevado a un proceso de desinfección inicial el cual debe ser con desinfectante de alto nivel por su espectro tuberculicida, en este sentido la combinación de Alkazyme + Alkacide (que incluye glutaraldehído, enzimas proteolíticas, tensoactivos y amonios cuaternarios de quinta generación), ha demostrado ser más eficiente que otras combinaciones y se encuentra dentro de los mejores estándares de calidad en centrales de esterilización. Finalmente, se lleva a un proceso de inspección para así ser llevado al autoclave y ser rotulado, almacenado y utilizado.

Otro de los usos más extendido de los glutaraldehídos en centrales de esterilización es el reprocesamiento de endoscopios, este tipo de equipos tienen una serie de particularidades que se enumeran a continuación:

  • Previamente eran considerados dispositivos semicríticos, ya que entran en cavidad mucosa pero no penetran cavidades estériles, sin embargo, literatura reciente propone reclasificar estos equipos como dispositivos críticos dado que un importante porcentaje de endoscopias diagnósticas requieren lesión de la mucosa para toma de muestras, por lo cual penetran esta barrera, así mismo, el procedimiento mecánico del paso del endoscopio a través de la vía digestiva puede generar fisuras en la paren intestinal.
  • La mayoría de estos equipos son de material termosensible, por lo que no son aptos para ser esterilizados en autoclave.
  • Poseen una variedad de estructuras como canales, vías, llaves, lo cual implica la aparición de sitios de difícil acceso para el proceso de limpieza y desinfección.
  • El tracto gastrointestinal es el principal reservorio de microorganismos en todo el cuerpo humano, algunos de ellos son comensales, pero con el incremento del uso y abuso de antibióticos es cada vez más frecuente la colonización por agentes patógenos y portadores de múltiples mecanismos de resistencia, por lo cual es de especial preocupación la contaminación cruzada entre pacientes.

Teniendo en cuenta estas consideraciones los endoscopios son un instrumento clave en los procesos de esterilización, incluso se han diseñado protocolos a nivel mundial como el protocolo GERMANDE, los cuales buscan garantizas las adecuadas prácticas en limpieza y desinfección de estos equipos. La combinación de detergentes enzimáticos (Alkazyme) con formulaciones de glutaraldehído (Alkacide) ha demostrado ser superior a otras combinaciones para el reprocesamiento de todo tipo de endoscopios, ya que la mezcla de enzimas a base de proteasa a pH neutro es eficaz para el desprendimiento y erradicación de biofilm que pudieran formarse en este tipo de estructuras y canales difíciles de alcanzar.

ALKACIDE es un desinfectante de alto nivel a base de glutaraldehído combinado con amonio cuaternario de quinta generación, la solución de trabajo final contiene sólo una concentración de glutaraldehído del 0,17% lo cual disminuye todos los riesgos de exposición que podrían llegar a ser irritantes con este tipo de productos.

ALKACIDE posee todos los soportes de actividad microbiológica contra enterobacterias, cocos y gram negativos sensibles y resistentes, ha sido probado contra Pseudomonas aeruginosa y contra Acinetobacter baumannii, patógenos degran relevancia clínica por su capacidad de causar infecciones asociadas a la atención en salud. También posee estudios de eficacia probado en endoscopios con el protocolo de GERMANDE. Aunado a esto, presenta toda la certificación requerida para la limpieza y desinfección de dispositivos médicos según la normatividad vigente en Colombia.

Glutaraldehído en odontología

Los procesos adecuados de limpieza y desinfección en la práctica odontológica diaria son fundamentales debido al alto riesgo de infecciones cruzadas y la criticidad de los procedimientos realizados. El riesgo de transmisión de patógenos nunca será igual a cero, debido a la presencia de seres humanos en las instalaciones junto con una atmósfera que contendrá microorganismos. Basados en esta premisa es necesario implementar entonces todas las medidas necesarias para la limpieza y desinfección de superficies y dispositivos médicos para reducir al máximo el riesgo de transmisión.

Los dispositivos médicos (en este caso todos aquellos instrumentos que tengan contacto con el paciente) se clasifican de acuerdo con su criticidad entre dispositivos críticos, semicríticos y no críticos, estos últimos dos son aquellos que procedimientos de esterilización y/o limpieza y desinfección de alto nivel previo a su reúso o desecho de ser el caso en dispositivos de un solo uso.

Así mismo, estos instrumentos se clasifican en reusables o no reusables, los segundos no tienen mayor dificultad en el ciclo de reprocesamiento ya que se descartan después de ser utilizados. Por otro lado, aquellos equipos reusables deben ser llevados al ciclo de reprocesamiento, en este sentido se deben subclasificar entre aquellos que son autoclavables, o aquellos que no son termorresistentes. Para los equipos autoclavables, según los manuales de buenas prácticas de esterilización, el proceso debe incorporar un proceso de pre-limpieza con la inmersión del instrumental en un detergente enzimático, posteriormente se debe realizar inmersión en un desinfectante de alto nivel, y finalmente ser llevado a la autoclave. Para los equipos que no son termorresistentes requieren un proceso de esterilización en frío, o en su defecto requieren una pre-limpieza con una posterior desinfección de alto nivel.

La desinfección de alto nivel se define tradicionalmente como la eliminación completa de todos los microorganismos en o sobre un instrumento, a excepción de un pequeño número de esporas bacterianas. La definición de la FDA de desinfección de alto nivel es un esterilizante utilizado por un tiempo de contacto más corto para lograr la destrucción 6-log10 de una especie de Mycobacterium apropiada (generalmente Mycobacterium terrae). Dentro de estos desinfectantes de alto nivel se encuentran el peróxido de hidrógeno, el ortoftaldehído y el glutaraldehído, siendo este último el más utilizado en el ámbito odontológico, dada su alta compatibilidad con el instrumental, y cuando se combina con formulaciones de amonio cuaternario también es preferido por su estabilidad química y baja concentración.

Es importante resaltar que todo proceso de desinfección de alto nivel requiere un proceso de limpieza previa, de preferencia con un detergente enzimático que permita el adecuado desprendimiento de la materia orgánica y los microorganismos del instrumental a sumergir.

ALKACIDE es un desinfectante de alto nivel a base de glutaraldehído, que contiene amonios cuaternarios de quinta generación, son el desinfectante ideal en el ámbito odontológico ya que concentrado se encuentra al 2%, pero tras ser diluido la concentración final de glutaraldehído es del 0.17%, gracias a esto el riesgo de exposición o irritación de vías respiratorias es mínimo, aunado a esto se mantiene a un pH ácido estable, por lo que no requiere activación ni verificación y la dilución preparada tiene una duración de hasta 30 días. En el ámbito odontológico la mayoría de los instrumentales logran entrar en cavidades mucosas e incluso en cavidades estériles, por lo que una gran proporción de los elementos requieren procesos de esterilización y/o desinfección de alto nivel. Entre los instrumentos que pueden ser desinfectados con ALKACIDE en el ámbito odontológico encontramos:

  • Elementos de silicona
  • Elementos de polisulfuro
  • Puentes o coronas metálica o de cerámica
  • Abrebocas
  • Bloques de mordida
  • Instrumental metálico (biseladores, espátulas, rebordeadores, talladores)
  • Instrumental quirúrgico (periostomo, mango de bisturí, pinzas
    hemostáticas, fórceps, retractores)

ALKACIDE es el aliado ideal en todo consultorio odontológico, es fácil de almacenar, su dilución es más segura que la de otros aldehídos, tiene estabilidad garantizada, no requiere activación y es útil para la desinfección de todo tipo de instrumental, ya que es no corrosivo y garantiza un amplio espectro microbiológico. Además, cuenta con toda la certificación vigente de dispositivo médico la cual es requerida para todo equipo que tenga contacto con el paciente.

Glutaraldehído concentración y toxicidad

El glutaraldehído es un dialdehído saturado que ha ganado amplia aceptación como desinfectante de alto nivel, generalmente se obtiene comercialmente como una solución de pH ácido al 2%, 25% o 50%, por lo que sus propiedades cambian de acuerdo con su concentración. Los aspectos toxicológicos, reglamentarios y de eficacia biocida son descritos a continuación.

Las concentraciones utilizadas varían sustancialmente con base a las condiciones de almacenamiento o distribución, es decir, se comercializan en concentraciones superiores 2% cuando son preparaciones usadas en dilución, o en concentraciones menores cuando son soluciones listas para usar, sin embargo, la concentración efectiva microbiológicamente de los glutaraldehídos convencionales es al 2%; a esta concentración ha demostrado capacidad de cubrimiento contra Micobacterias y esporas de B. subtillis, y es el porcentaje más utilizado en el ámbito hospitalario. Uno de los problemas del glutaraldehído es la toxicidad que presenta a estas concentraciones, tanto así, que se han implementado múltiples decretos y reglamentos que limitan su uso a bajas concentraciones basados en bajos niveles de exposición ocupacional.

Según el Real Decreto 363/1995, el glutaraldehído está considerado como una substancia tóxica, nociva para el medio ambiente, y tiene asociadas las frases R 23/25-34-42/43-50 que indican que es un producto tóxico por inhalación y por ingestión, provoca quemaduras, posibilidad de sensibilización por inhalación y por contacto con la piel y es muy tóxico para los organismos acuáticos. Estas apreciaciones corresponden a la información toxicológica del producto en estado puro, sin embargo, esto varía dependiendo de las concentraciones, cuando se encuentra entre el 2% – 25% está señalado como nocivo (Xn) por inhalación y por ingestión, irritante de las vías respiratorias y piel, y posibilidad de sensibilización por inhalación y en contacto con la piel. En concentraciones entre 1% – 2% se encuentra clasificado como sustancia nociva (Xn), irritante de ojos, vías respiratorias y piel y posibilidad de sensibilización por inhalación y en contacto con la piel. Y en concentraciones entre el 0,5% y 2% se clasifica como sustancia irritante (Xi), irritante de ojos vías respiratorias y piel, y posibilidad de sensibilización en contacto con la piel. Los vapores del glutaraldehído son irritantes para vías respiratorias a partir de 0,4 ppm, sin embargo, los límites de exposición ambiental para entornos laborales varían de acuerdo con la reglamentación, el Consejo Americano de Higienistas Industriales Gubernamentales (ACGIH) estipula un valor límite umbral de 0.05 ppm. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) no ha establecido un límite de detección, en vez de esto indican acciones correctivas con el valor límite umbral de 0.05 validando los parámetros del ACGIH.

ALKACIDE es una formulación a base glutaraldehído potencializado, el cual contiene una combinación de glutaraldehído al 2% con amonios cuaternarios de quinta generación, para preparar la solución de trabajo se deben diluir a una razón de 80 mL de solución de trabajo por cada 4 L de agua, con esta dilución la concentración de glutaraldehído es del 0,17%, un porcentaje muy inferior a los límites incluidos en las normativas a nivel mundial y con el cual es poco probable alcanzar los límites de exposición ambiental enumerados previamente. La combinación de glutaraldehído con amonios cuaternarios potencializa el efecto microbiológico combinando las propiedades biocidas de ambos compuestos actuando a nivel de síntesis de proteínas, DNA, RNA y también de pared celular, creando una solución que es químicamente estable a un pH ácido, con una baja concentración de glutaraldehído, pero con un alto espectro biocida para actuar como desinfectante de alto nivel.

Para concluir, el glutaraldehído es un compuesto químico que posee un amplio espectro microbiológico, pero que tiene un perfil de toxicidad elevado. Las formulaciones o composiciones de glutaraldehído permiten reducir su concentración, pero prolongando su estabilidad y manteniendo su cubrimiento microbiológico, de este modo se logra disminuir los riesgos de exposición o riesgos ocupacionales que pudiesen surgir tras la manipulación del producto. Otro de los aspectos a resaltar de las formulaciones de glutaraldehído es que, a concentraciones más bajas y que no requieren activación con cambios de pH, la generación de gases tóxicos es ostensiblemente menor, lo que hace menos probables los eventos de irritación de vías respiratorias o de mucosas.

Finalmente, cabe resaltar que se deben garantizar ciertas condiciones de seguridad para la manipulación de cualquier aldehído (formaldehído, ortoftaldehído, glutaraldehído), estas medidas incluyen la dilución o preparación de los productos en entornos ventilados y uso adecuado de elementos de protección personal. Ante una exposición ocupacional a glutaraldehído contacte de inmediato a su proveedor de confianza el cual deberá estar preparado para brindar la asesoría respectiva.

Glutaraldehído Composición

Los aldehídos son un grupo de desinfectantes extensamente conocidos por su amplio espectro microbiológico, especialmente su capacidad esporicida. Existen varios desinfectantes pertenecientes a esta familia, sin embargo, el glutaraldehído es uno de los más utilizados en el área de limpieza y desinfección, así mismo, posee particularidades químicas y variaciones en su pH, estabilidad y toxicidad dependiendo de su concentración y las formulaciones que lo acompañan, aspectos en los que se hará énfasis en la presente revisión.

El glutaraldehído es un di-aldehído saturado de cinco carbonos ampliamente utilizado en la industria de los desinfectantes, cuyo mecanismo de acción implica la alquilación de grupos de microorganismos hidroxilo, amino, carboxilo y sulfhidrilo, que afecta la síntesis de ARN, ADN y proteínas.

El espectro microbiológico de este grupo de agentes químicos es una de sus principales bondades; la potencia biocida de los desinfectantes se clasifica en desinfectantes de bajo, intermedio y alto nivel, siendo estos últimos los más potentes entre los desinfectantes, al tener la capacidad de destruir la robusta membrana de las micobacterias compuestas de ácidos micólicos e incluso algunos desinfectantes presentan acción contra algunas esporas; tanto el poder biocida del glutaraldehído, y los aldehídos en general, que en décadas pasadas se acuñó el término “esterilización líquida” o “esterilización en frío”, haciendo referencia a estos agentes químicos que actuaban por inmersión y que no requerían del uso de altas temperaturas (como en la mayoría de autoclaves) para alcanzar eficacia tuberculicida y esporicida, no obstante, con la evolución de los procesos de esterilización este término ha entrado en desuso.

Dada su eficacia microbiológica, el glutaraldehído históricamente ha sido
destinado a las tareas más exigentes en el campo de limpieza y desinfección,
tales como desinfección de instrumental quirúrgico, desinfecciones de choque en
situaciones de brote, desinfección de instrumentos con alto riesgo biológico,
desinfección de endoscopios, entre otros.

Habitualmente los glutaraldehídos convencionales se almacenan a un pH ácido, ya que a este pH la molécula es estable y no sufre procesos irreversibles de polimerización, sin embargo, a este pH el glutaraldehído no presenta una adecuada eficacia microbiológica, por lo que la mayoría de los glutaraldehídos comerciales (que no tienen composición con amonios cuaternarios u otros tensoactivos), requieren de un proceso de “activación”, esto consiste en una modificación del pH para aumentar el poder biocida de la solución; las dificultades evidenciadas con este proceso de activación son múltiples, entre ellas destacan la generación de gases tóxicos durante la reacción, y la pérdida de la estabilidad de la molécula, es decir, una vez el glutaraldehído convencional alcanza un pH de 8 las moléculas se tornan inestables e inician un proceso de polimerización, lo cual reduce notablemente su vida media a un máximo de 15 días contados a partir de la activación, cabe resaltar que una vez polimerizadas las moléculas a un pH alcalino estos procesos ya no son reversibles. Otra de las dificultades evidenciadas en este tipo de productos, que no vienen en composición, es la necesidad de verificación de pH previo al uso, dado que las moléculas se tornan inestables podría ocurrir un retorno de la solución a pH ácido, y al estar ya polimerizada la molécula la solución no sería activa microbiológicamente, en caso de ocurrir esto la solución se debe desechar y preparar una nueva, lo que aumenta los costos institucionales.

En los últimos 40 años se han desarrollado composiciones de glutaraldehído, buscando resolver los problemas enunciados previamente del glutaraldehído convencional, entre las formulaciones que destacan el glutaraldehído-fenol-fenato de sodio, glutaraldehído ácido potenciado, glutaraldehído alcalino estabilizado.

ALKACIDE es una formulación a base glutaraldehído que pertenece a la familia de los glutaraldehídos ácidos potenciados. La composición de este producto consiste en la combinación de glutaraldehído a baja concentración, con tensoactivos catiónicos (amonios cuaternarios de quinta generación) y tensoactivos no iónicos que prolongan la estabilidad de las soluciones preparadas. Esta solución contiene glutaraldehído a un pH ácido, que no requiere modificaciones de pH para poder tener un efecto biocida, esto se debe principalmente que la composición de la mezcla con amonio cuaternario de quinta generación potencia la actividad del glutaraldehído, lo que le permite tener un amplio espectro microbiológico a un pH bajo.

Entre las ventajas que presenta esta formulación se encuentran:

  • Un aumento en la vida media en la solución de trabajo, ya que no hay
    modificaciones de pH, y por tanto no hay polimerización por lo que la
    solución de trabajo puede durar hasta 30 días después de preparada.
  • No requiere el uso de tirillas verificadoras de pH, ya que siempre se
    mantiene a un pH ácido.
  • Al no requerir activación, no hay formación de gases tóxicos que pueden
    ser irritantes y nocivos para mucosas y vías respiratorias.

Es por esto por lo que ALKACIDE, posee todas las ventajas desinfectantes a base de aldehídos, pero sin los problemas de preparación, almacenamiento o manipulación de otros glutaraldehídos del mercado, lo cual lo convierte en el producto ideal a la hora de realizar la limpieza y desinfección de alto nivel.

Amonio cuaternario virucida

Los amonios cuaternarios constituyen un amplio grupo de agentes químicos, se trata de agentes catiónicos, es decir, un grupo molecular cargado positivamente que está asociado a un anión, lo cual le confiere una alta capacidad de interactuar con las membranas celulares de los microorganismos. Han sido desde hace muchos años utilizados ampliamente en la industria química y farmacéutica, gracias a sus propiedades antimicrobianas. Dentro de estas últimas, recientemente destaca su actividad virucida debido a la contingencia sanitaria.

Los virus se clasifican estructuralmente entre envueltos y no envueltos; los primeros tienen este nombre debido a que están cubiertos por una bicapa compuesta de fosfolípidos similar a nuestras membranas celulares. Los virus no envueltos carecen de esta bicapa lipídica, y en vez de esto están recubiertos por proteínas, las cuales son más resistentes a la actividad de los desinfectantes. Los amonios cuaternarios se consideran desinfectantes de nivel bajo a intermedio, todos los amonios cuaternarios incluyen entre sus propiedades la actividad contra virus envueltos, no obstante, sólo unos cuantos de quinta generación presentan un adecuado cubrimiento ante virus no envueltos.

El parámetro de referencia para determinar la actividad ante este microorganismo es el cubrimiento contra virus no envueltos, como parvovirus, rotavirus, adenovirus, también se toma de referencia los estudios de actividad contra vaccinia virus.

Los productos de la línea de Alkapharm – SODEL, poseen el respaldo de estudios in vitro de actividad contra virus no envueltos como parvovirus, rota virus y contra vaccinia virus.

Amonio cuaternario y toxicidad

Los amonios cuaternarios son unos de los desinfectantes químicos más ampliamente difundidos a lo largo de las diferentes industrias, algunos de los motivos por los cuales son tan difundidos se describen a continuación:

Muchos desinfectantes al cambiar de fase (sólido a líquido), o en el proceso de dilución y/o aplicación, generan gases tóxicos que pueden ser irritantes para vías respiratorias, generar fenómenos de hipersensibilidad o cuadros de intoxicación. Los amonios cuaternarios presentan un perfil muy superior de bioseguridad cuando es comparado con otros desinfectantes. 

Los amonios cuaternarios no son corrosivos, este ha sido uno de los motivos que más ha difundido el uso de estos compuestos químicos, debido a que presenta una excelente compatibilidad con los distintos materiales. Uno de los productos que más resalta en estas características es el ALKAZYME hidrosoluble, ya que su combinación de amonios cuaternarios con enzimas proteolíticas y secuestrantes calcáreos hace que tenga un efecto protector sobre el instrumental quirúrgico y sobre los productos metálicos en general. 

La gran mayoría de amonios cuaternarios poseen un olor neutro, este es un factor diferenciador, ya que los productos clorados y el peróxido de hidrógeno poseen un olor penetrante e irritante tras su aplicación. Los amonios cuaternarios, por el contrario, tienen olores neutros lo cual los hace productos ideales para su aplicación en pasillos, baños, habitaciones, entre otros. 

Contrario a otros desinfectantes, los amonios cuaternarios poseen una baja reactividad. Algunos productos pueden tener problemas de estabilidad al tener contacto con diferentes fenómenos físicos o químicos, es decir, pueden inactivarse con el contacto con la luz ultravioleta, con los cambios de pH o de temperatura, otros desinfectantes sufren problemas de estabilidad tras ser expuestos al ambiente, por lo cual se torna complejo su almacenamiento y preocupan las garantías de efectividad del producto con el paso del tiempo. Los amonios cuaternarios no se descomponen con la luz U.V, son estables a los cambios de temperatura, de hecho, sufren un punto de eficacia máxima entre los 24 y los 36 °C, no se inactivan con el ambiente y son poco reactivos cuando se combinan con agua u otros compuestos.

Productos con Amonio cuaternario

Desde los tiempos de Koch y sus postulados es conocido por todos, el rol que cumplen los microorganismos en el desarrollo de las enfermedades, no obstante, uno de los temas que aún sigue siendo controversial es el papel que cumplen los microorganismos presentes en el ambiente en el desarrollo de infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS). Esto debido a que aún no se ha logrado demostrar la plausibilidad biológica de que un microorganismo del ambiente pase de ser colonizante a patógeno. 

No obstante, múltiples estudios han demostrado que tener altos estándares de cuidado (lo cual incluye protocolos óptimos de limpieza y desinfección), disminuye la incidencia de IAAS a nivel institucional. Es aquí donde los desinfectantes cumplen un rol crucial, ya que de la selección y uso que se da al mismo, depende que se mantengan dichos estándares de alta calidad. 

Los productos con amonio cuaternario se posicionan como uno de los artículos más utilizado históricamente para este fin,, sin embargo, el uso de estos agentes químicos debe realizarse bajo un juicio crítico que evalúe todos los componentes de manera integral, como estabilidad, calidad, evidencia disponible, respaldo de fabricante, experiencia en el mercado, entre otros. Esto se debe a que, al ser un gran grupo de moléculas y ser tan ampliamente difundidas, se pueden encontrar en el mercado múltiples productos con amonio cuaternariode los cuales muchos serán efectivos, pero otros tantos no lo serán.

Las recomendaciones destinadas para la evaluación de amonios estipulan que, al tener tanta variedad de productos y formulaciones, cada artículo en particular debe contar con su propio respaldo científico, es decir, debe contar con sus propios estudios de eficacia biocida (los cuales deben estar alineados a la normatividad nacional e internacional), debe contar con estudios de biodegradabilidad y de compatibilidad con materiales.