Glutaraldehído concentración y toxicidad

El glutaraldehído es un dialdehído saturado que ha ganado amplia aceptación como desinfectante de alto nivel, generalmente se obtiene comercialmente como una solución de pH ácido al 2%, 25% o 50%, por lo que sus propiedades cambian de acuerdo con su concentración. Los aspectos toxicológicos, reglamentarios y de eficacia biocida son descritos a continuación.

Las concentraciones utilizadas varían sustancialmente con base a las condiciones de almacenamiento o distribución, es decir, se comercializan en concentraciones superiores 2% cuando son preparaciones usadas en dilución, o en concentraciones menores cuando son soluciones listas para usar, sin embargo, la concentración efectiva microbiológicamente de los glutaraldehídos convencionales es al 2%; a esta concentración ha demostrado capacidad de cubrimiento contra Micobacterias y esporas de B. subtillis, y es el porcentaje más utilizado en el ámbito hospitalario. Uno de los problemas del glutaraldehído es la toxicidad que presenta a estas concentraciones, tanto así, que se han implementado múltiples decretos y reglamentos que limitan su uso a bajas concentraciones basados en bajos niveles de exposición ocupacional.

Según el Real Decreto 363/1995, el glutaraldehído está considerado como una substancia tóxica, nociva para el medio ambiente, y tiene asociadas las frases R 23/25-34-42/43-50 que indican que es un producto tóxico por inhalación y por ingestión, provoca quemaduras, posibilidad de sensibilización por inhalación y por contacto con la piel y es muy tóxico para los organismos acuáticos. Estas apreciaciones corresponden a la información toxicológica del producto en estado puro, sin embargo, esto varía dependiendo de las concentraciones, cuando se encuentra entre el 2% – 25% está señalado como nocivo (Xn) por inhalación y por ingestión, irritante de las vías respiratorias y piel, y posibilidad de sensibilización por inhalación y en contacto con la piel. En concentraciones entre 1% – 2% se encuentra clasificado como sustancia nociva (Xn), irritante de ojos, vías respiratorias y piel y posibilidad de sensibilización por inhalación y en contacto con la piel. Y en concentraciones entre el 0,5% y 2% se clasifica como sustancia irritante (Xi), irritante de ojos vías respiratorias y piel, y posibilidad de sensibilización en contacto con la piel. Los vapores del glutaraldehído son irritantes para vías respiratorias a partir de 0,4 ppm, sin embargo, los límites de exposición ambiental para entornos laborales varían de acuerdo con la reglamentación, el Consejo Americano de Higienistas Industriales Gubernamentales (ACGIH) estipula un valor límite umbral de 0.05 ppm. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) no ha establecido un límite de detección, en vez de esto indican acciones correctivas con el valor límite umbral de 0.05 validando los parámetros del ACGIH.

ALKACIDE es una formulación a base glutaraldehído potencializado, el cual contiene una combinación de glutaraldehído al 2% con amonios cuaternarios de quinta generación, para preparar la solución de trabajo se deben diluir a una razón de 80 mL de solución de trabajo por cada 4 L de agua, con esta dilución la concentración de glutaraldehído es del 0,17%, un porcentaje muy inferior a los límites incluidos en las normativas a nivel mundial y con el cual es poco probable alcanzar los límites de exposición ambiental enumerados previamente. La combinación de glutaraldehído con amonios cuaternarios potencializa el efecto microbiológico combinando las propiedades biocidas de ambos compuestos actuando a nivel de síntesis de proteínas, DNA, RNA y también de pared celular, creando una solución que es químicamente estable a un pH ácido, con una baja concentración de glutaraldehído, pero con un alto espectro biocida para actuar como desinfectante de alto nivel.

Para concluir, el glutaraldehído es un compuesto químico que posee un amplio espectro microbiológico, pero que tiene un perfil de toxicidad elevado. Las formulaciones o composiciones de glutaraldehído permiten reducir su concentración, pero prolongando su estabilidad y manteniendo su cubrimiento microbiológico, de este modo se logra disminuir los riesgos de exposición o riesgos ocupacionales que pudiesen surgir tras la manipulación del producto. Otro de los aspectos a resaltar de las formulaciones de glutaraldehído es que, a concentraciones más bajas y que no requieren activación con cambios de pH, la generación de gases tóxicos es ostensiblemente menor, lo que hace menos probables los eventos de irritación de vías respiratorias o de mucosas.

Finalmente, cabe resaltar que se deben garantizar ciertas condiciones de seguridad para la manipulación de cualquier aldehído (formaldehído, ortoftaldehído, glutaraldehído), estas medidas incluyen la dilución o preparación de los productos en entornos ventilados y uso adecuado de elementos de protección personal. Ante una exposición ocupacional a glutaraldehído contacte de inmediato a su proveedor de confianza el cual deberá estar preparado para brindar la asesoría respectiva.

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