Glutaraldehído en odontología

Los procesos adecuados de limpieza y desinfección en la práctica odontológica diaria son fundamentales debido al alto riesgo de infecciones cruzadas y la criticidad de los procedimientos realizados. El riesgo de transmisión de patógenos nunca será igual a cero, debido a la presencia de seres humanos en las instalaciones junto con una atmósfera que contendrá microorganismos. Basados en esta premisa es necesario implementar entonces todas las medidas necesarias para la limpieza y desinfección de superficies y dispositivos médicos para reducir al máximo el riesgo de transmisión.

Los dispositivos médicos (en este caso todos aquellos instrumentos que tengan contacto con el paciente) se clasifican de acuerdo con su criticidad entre dispositivos críticos, semicríticos y no críticos, estos últimos dos son aquellos que procedimientos de esterilización y/o limpieza y desinfección de alto nivel previo a su reúso o desecho de ser el caso en dispositivos de un solo uso.

Así mismo, estos instrumentos se clasifican en reusables o no reusables, los segundos no tienen mayor dificultad en el ciclo de reprocesamiento ya que se descartan después de ser utilizados. Por otro lado, aquellos equipos reusables deben ser llevados al ciclo de reprocesamiento, en este sentido se deben subclasificar entre aquellos que son autoclavables, o aquellos que no son termorresistentes. Para los equipos autoclavables, según los manuales de buenas prácticas de esterilización, el proceso debe incorporar un proceso de pre-limpieza con la inmersión del instrumental en un detergente enzimático, posteriormente se debe realizar inmersión en un desinfectante de alto nivel, y finalmente ser llevado a la autoclave. Para los equipos que no son termorresistentes requieren un proceso de esterilización en frío, o en su defecto requieren una pre-limpieza con una posterior desinfección de alto nivel.

La desinfección de alto nivel se define tradicionalmente como la eliminación completa de todos los microorganismos en o sobre un instrumento, a excepción de un pequeño número de esporas bacterianas. La definición de la FDA de desinfección de alto nivel es un esterilizante utilizado por un tiempo de contacto más corto para lograr la destrucción 6-log10 de una especie de Mycobacterium apropiada (generalmente Mycobacterium terrae). Dentro de estos desinfectantes de alto nivel se encuentran el peróxido de hidrógeno, el ortoftaldehído y el glutaraldehído, siendo este último el más utilizado en el ámbito odontológico, dada su alta compatibilidad con el instrumental, y cuando se combina con formulaciones de amonio cuaternario también es preferido por su estabilidad química y baja concentración.

Es importante resaltar que todo proceso de desinfección de alto nivel requiere un proceso de limpieza previa, de preferencia con un detergente enzimático que permita el adecuado desprendimiento de la materia orgánica y los microorganismos del instrumental a sumergir.

ALKACIDE es un desinfectante de alto nivel a base de glutaraldehído, que contiene amonios cuaternarios de quinta generación, son el desinfectante ideal en el ámbito odontológico ya que concentrado se encuentra al 2%, pero tras ser diluido la concentración final de glutaraldehído es del 0.17%, gracias a esto el riesgo de exposición o irritación de vías respiratorias es mínimo, aunado a esto se mantiene a un pH ácido estable, por lo que no requiere activación ni verificación y la dilución preparada tiene una duración de hasta 30 días. En el ámbito odontológico la mayoría de los instrumentales logran entrar en cavidades mucosas e incluso en cavidades estériles, por lo que una gran proporción de los elementos requieren procesos de esterilización y/o desinfección de alto nivel. Entre los instrumentos que pueden ser desinfectados con ALKACIDE en el ámbito odontológico encontramos:

  • Elementos de silicona
  • Elementos de polisulfuro
  • Puentes o coronas metálica o de cerámica
  • Abrebocas
  • Bloques de mordida
  • Instrumental metálico (biseladores, espátulas, rebordeadores, talladores)
  • Instrumental quirúrgico (periostomo, mango de bisturí, pinzas
    hemostáticas, fórceps, retractores)

ALKACIDE es el aliado ideal en todo consultorio odontológico, es fácil de almacenar, su dilución es más segura que la de otros aldehídos, tiene estabilidad garantizada, no requiere activación y es útil para la desinfección de todo tipo de instrumental, ya que es no corrosivo y garantiza un amplio espectro microbiológico. Además, cuenta con toda la certificación vigente de dispositivo médico la cual es requerida para todo equipo que tenga contacto con el paciente.

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